Facultad de Comunicación Social - Periodismo

Una pecera cultural en el centro de la metrópolis colombiana

¿Se han puesto a analizar si La Candelaria tiene lugares públicos para el deporte y ocio? En este trabajo respondemos esta y más preguntas.

Análisis realizado para la clase de Semiótica (tercer semestre, 2022-1), con la profesora Aleyda Gutiérrez Mavesoy.

Formulación del problema 

La Candelaria es la localidad más antigua de Bogotá, allí empezó a construirse la gigantesca metrópolis que distingue al Distrito Capital. Por ello, la zona es muy frecuentada por turistas y por colombianos que desean sumergirse dentro de la historia y el patrimonio cultural colombiano y capitalino. Dentro de las edificaciones que son consideradas patrimonios históricos está el Centro Cultural Gabriel García Márquez y dentro de él se encuentra la Plazoleta México, lugar idóneo para analizar los compartimientos del espacio con las personas que se acoplan al ambiente de un legado cultural.

En los períodos de observación del comportamiento de la población en la Plazoleta México se logró evidenciar un fenómeno: la gente actúa de la misma forma que en un parque. Esta situación lleva a las investigadoras a preguntarse ¿por qué la gente ha adoptado a este establecimiento como si se tratara de un parque vecinal?

Método

Para este trabajo se realizaron distintos diarios de campo para poder registrar la interacción entre las personas con el espacio escogido (Plazoleta México). En dichos textos se tuvieron en cuenta aspectos claves de la semiótica urbana para realizar un análisis semiótico durante la recolección de datos. La técnica escogida fue la observación constante durante dos semanas en distintas horas del día. Las investigadoras se camuflaron entre las personas que habitúan el lugar para obtener la mirada enriquecida de la perspectiva de la cotidianidad.

Posteriormente se realizó una investigación de carácter bibliográfico para reconocer el carácter histórico y arquitectónico-urbanístico del Centro Cultural Gabriel García Márquez (CCGGM) y de la localidad de La Candelaria, dándole un enfoque a los parques de la zona. Los datos extraídos de los textos académicos e informativos fueron estudiados a partir de una mirada cultural y antropológica para lograr asociarlos a través de la semiótica.

Los conceptos implementados en el informe corresponden desde la arquitectura como la semiosfera que delimita a las particularidades de los lugares y sus sistemas de significación. La historia como los legados contemporáneos que trascienden a partir de la transmisión oral y escrita de los acontecimientos. Interacción social emitida a partir de los códigos implementados en la comunicación de los ciudadanos con el espacio y entre ellos.

Arquitectura 

La localidad de La Candelaria se encuentra ubicada en el centro de Bogotá, capital de Colombia, y constituye el centro histórico de la ciudad, considerado patrimonio y bien cultural según la Ley 59 de 1963. La zona cuenta con muy pocos espacios culturales bien acondicionados y técnicamente funcionales, muchos de estos no se pueden intervenir debido a que están declarados como patrimonio. 

La Candelaria ofrece 16 parques distritales, que corresponden al 0,34% del total de parques de la ciudad y es la localidad con menor número de metros cuadrados de parques y zonas verdes por habitante. Sin embargo, el Plan de Ordenamiento Territorial ha destinado muchos de estos espacios para usos “temporales” para mercados, ferias, eventos deportivos, culturales y recreativos, previa autorización del alcalde local (Cámara de Comercio de Bogotá, 2007). De estos parques, solo hay cuatro que son reconocidos por la ciudadanía y siguen en uso: La Concordia, Las Aguas, La Candelaria y Tercer Milenio; espacios que no son a simple vista parques, ya que las adecuaciones estructurales y sus artefactos se caracterizan por una estética infantil, pavimentos y murales que predominan la distribución en comparación con las pequeñas zonas verde que definen a un parque tradicional. 

Por parte del CCGGM, Teodoro González De León, arquitecto y pintor mexicano trabajó junto a Rogelio Salmona, un colombo-francés, eminencia de la arquitectura para el diseño de este lugar. La estructura cuenta con: la Sala de Exposiciones Débora Arango (mediano formato y un área de 340 metros cuadrados), el Auditorio Rogelio Salmona (con un aforo de 324 personas), el Auditorio Porfirio Barba Jacob (76 personas) y las aulas María Mercedes Carranza (35 personas) y León de Greiff (35 personas). La Plazoleta México es lugar de presentaciones, exposiciones y encuentros al aire libre. 

Ellos implementaron mediante las costuras y líneas de zócalo en arcilla, que resalta gracias al concreto y ladrillo, una alusión directa a la arquitectura mexicana. Fue ubicado estratégicamente para conectar con las entrañas de la historia el armazón del CCGGM, ya que se planteó con la idea de romper con la arquitectura de La Candelaria. Los pavimentos que sostienen la edificación son de “madera en los interiores y adoquines en exteriores”; además de contar con “espacios destinados al flujo del agua, vitrificados y pizarra”.

Historia

Desde 1539 hasta 1880, los principales espacios públicos de la ciudad fueron las plazas y plazuelas, que eran utilizadas como el sitio de reunión, los cuales tuvieron transformaciones en su uso y función. De hecho, los dos primeros parques de la capital tenían un propósito conmemorativo, estos fueron el Parque del Centenario y el Parque de la Independencia, construidos en 1884 y 1910 respectivamente. No fue hasta 1934 que el Parque Nacional fue construido con propósitos recreativos.

En lo que hoy es el CCGGM, en 1770 fue construido el Claustro La Enseñanza, donde las mujeres tuvieron por primera vez el derecho a una formación académica; al mismo tiempo se construyó una iglesia, bautizada con el mismo nombre del Claustro. En 1886 se hizo apertura en el lugar a la Escuela Nacional de Bellas Artes, primera en su tipo del país. Con el pasar de los años las edificaciones se demolieron, siendo precisos en 1920, para construir en su lugar el Palacio de Justicia. Fue en abril de 1948 durante el Bogotazo, que el Palacio de Justicia, al igual que centenares de viviendas fueron incendiadas. 

Así que tras no sobrevivir a uno de los hitos más violentos del país el lugar se transformó en un estacionamiento de vehículos. Durante el 2003, el Fondo de Cultura Económica adquirió el terreno y comenzó la construcción del espacio. A inicios del 2008, la Secretaría de Educación Pública de México y la Embajada de México en Colombia, así como el Ministerio de Cultura y la Alcaldía Mayor de Bogotá inauguraron el Centro Cultural.

En la actualidad se tienen datos que muestran las zonas de mayor inseguridad, las zonas con menor iluminación, las zonas de mayor afluencia de personas, las horas en las que la gente más concurre a diferentes sitios o sectores (Martínez, 2020). 

Interacción social

Hay flujo de los colombianos y extranjeros de manera constante por la plazoleta: solos, en compañía de amigos o familia. Dependiendo del tipo de vestimenta que portan se logró identificar a quienes interactúan con el espacio en los días de entre semana. Hay personas en trajes ejecutivos, de oficina, otros vestidos de manera informal, la mayoría con jeans y chaqueta, niños de tez trigueña, maletas universitarias o de viaje, bolsos de oficina, computadores, audífonos, libros. 

Entre otras peculiaridades identificamos el contraste ente el colombiano y el extranjero. Los turistas de otros países visten en pantalonetas, con gorras, gafas, chancletas, resaltan por su piel blanca y su maleta llena con equipaje de viaje; su conjunto de ropa evidencia que para ellos, el clima de Bogotá no es frío. 

Hay que destacar a quienes permanecen durante más tiempo en el lugar, pues se camuflan con el espacio. Por ejemplo, los celadores con su vigilancia constante, los trabajadores de la librería que resaltan por sus chaquetas rojas y el personal de limpieza que realiza el aseo cada periodo de tiempo determinado por sus rondas.

Resultados

La recolección de los comportamientos, descripción del lugar y funcionamiento en los diarios de campo, acompañado con la investigación bibliográfica representaron un complemento beneficioso para la investigación y llegar a estos puntos:

La antropología en la arquitectura

Las costumbres implantadas por los españoles se evidencian en la estructura de la localidad desde el sistema Damero (todo por cuadras) hasta la arquitectura de las plazas y plazoletas como únicos espacios públicos y ubicados con la estrategia de fomentar el esparcimiento y recreación. La Candelaria, al ser considerado históricamente la cuna de Bogotá, se vio afectada por la invasión del sistema con sus reglas tipográficas planeadas para la edificación organizada en planicies, donde lógicamente se acabó de casi todos los acercamientos a la ‘madre monte’ solo por fomentar que el turismo sea atractivo, bajo las perspectivas euro centristas que nos mantienen colonizados. Por ello cuenta con plazas y plazoletas espectadoras de legados, luchas e injusticias; dentro de algunas estadísticas se describen como “parques” por cumplir la función de mantenernos obligados a socializar para sobrevivir.

Relajación al ciudadano 

De acuerdo con la Cámara de Comercio, el anterior Plan de Ordenamiento Territorial cedía muchos de los parques a aquellos que se dedican a distintas actividades económicas. Este acto obliga al ciudadano que busque aislamiento al desplazarse a lugares donde no sea “acosado” por vendedores, así llega a espacios que brindan interacciones desde la paz, con el silencio y un legado cultural tan sacro como el de la Plazoleta México.

Significación de pecera segura: 

En la actualidad se tienen datos que muestran las zonas de mayor inseguridad, las zonas con menor iluminación, las zonas de mayor afluencia de personas, las horas en las que la gente más concurre a diferentes sitios o sectores (Martínez, 2020). Como una mancha negra que resalta en un cuadro blanco, la Plazoleta México es la mancha de La Candelaria (localidad que ranquea entre las más inseguras), ya que el lugar se ve usualmente frecuentado por personas de todo tipo de edades y estratos sociales evidenciados por los artículos electrónicos con los que interactúan sin preocupación o sin la zozobra característica de quien saca su celular y se expone a ser robado en el centro; nos permite significar a la Plazoleta como una pecera que resguarda a quienes nadan en las profundidades de sus limitaciones.

El camuflaje:

Los códigos interpuestos en el lugar son evidentes ante el contraste arquitectónico de las estructuras para guiar a sus habitantes y su manera de interactuar con el entorno resultan tan seductoras que embelesan las actitudes de quienes se mimetizan contemplando o utilizando la Plazoleta. No hay basura moviéndose por los suelos impulsada por las corrientes de viento que vienen de las montañas, no hay gritos más allá de las carcajadas de los grupos de amigos, no se evidencian actos de discriminación ante aquellos valientes que no siguen los estereotipos de la sociedad machista colombiana y no hay un solo grafiti en el entorno.

Discusión:

“La misma curiosidad que mató al gato” es la que nos ha permitido investigar e ir más a allá de las estadísticas y de nuestras miradas sujetas a perjuicios para afirmar que, desde el papel hasta la realidad, La Plazoleta México es considerada como un parque de la localidad. Abordamos un espacio de 184 hectáreas que nos transportó en el tiempo y espacio, junto a la zona del país más enriquecida por la transformación en las dinámicas de poder que la han abusado sin su consentimiento (La Candelaria).

Para la construcción de próximos análisis semióticos consideramos de utilidad llevar a cabo el paso a paso de cada uno de los procesos de investigación que realizamos. Aconsejamos identificar las particularidades de un lugar en específico, ya que dependen de factores como su entorno, el tiempo y las personas que lo han transformado; la investigación y lecturas de análisis semiosfera. Y reconocer que el tiempo junto a la observación detallada del entorno es la mayor herramienta para la interpretación de la semiosfera.

Bibliografía:

Cámara de Comercio de Bogotá. (2007). Perfil económico y empresarial. Localidad La Candelaria. Bogotá: Legis.

Díaz, A. (2011). Apuntes para comprender la ciudad: aproximaciones semióticas para la interpretación del espacio público. Revista Forma y Función.

Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia, Centro de Extensión Académica. (s.f). Elaboración y consolidación de los estudios para determinar el valor patrimonial de las obras del arquitecto Rogelio Salmona en Bogotá.

Martínez, D. (2020). Transformación morfológica de los parques en el espacio público de la Localidad la Candelaria entre los años 1538 a 2016 a través de sistemas de Información geográfica. Universidad La Gran Colombia.

Vázquez, F. (2012). Pistas para leer semióticamente las ciudades. Obtenido de Fernando Vázquez Rodríguez. Escribir y pensar: https://fernandovasquezrodriguez.files.wordpress.com/2012/10/pistas-para-leer-semic3b3ticamente-la-ciudad.pdf


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