Facultad de Comunicación Social - Periodismo

Un periodismo de la mano con la gente

La periodista Olga lucía Lozano plantea que el periodismo debe girar hacia nuevas narrativas en medio del conflicto.

Entrevista realizada para la clase de Comunicación e Innovación (octavo semestre, 2022-2), con el profesor José Luis Molina. 

El periodismo es una labor que muchas veces ha sido reducida a un ejercicio unidireccional, en la medida en que parece limitarse a informar de forma “verídica”, y aunque a partir de la investigación se trabaja de la mano con los diferentes grupos sociales, muchas veces estos son permeados al plantearse una sola visión de contextos complejos, sea del periodista, o sea del medio en el que trabaja. Esto, en la actualidad, es un tema de conversación que lleva a hablar de innovación dentro del ejercicio periodístico, en el cual es importante tener en cuenta a las audiencias, no como consumidoras, sino como personas. Es un reto importante porque los periodistas, entonces, deberían buscar la manera de generar distintas narrativas que involucren de manera mucho más participativa a sus audiencias, lo que también implica un proceso de humanización en contextos como la guerra y la paz.

En Colombia existen periodistas que tienen claro este proceso para ejercer una labor desde la posición de escuchar, aprender, hacer con y para las personas; sobre todo en el contexto de un país que ha sido tan violentado y violento a la vez, en parte, a causa de la indiferencia que existe sobre el otro. El lenguaje dentro de los medios de comunicación ha sido una herramienta funcional para seguir expandiendo esa violencia, pero también lo es para reducirla y alimentar una sociedad no solo más informada, sino empática, lo cual empieza desde las manos de quienes escriben cada nota.

Olga Lucía Lozano es periodista, cofundadora y ex – editora creativa de La Silla Vacía, al igual que de Cien Maneras, dos medios nativos digitales de Colombia que buscan la generación de distintas y nuevas narrativas en la web. Ella también ha estado vinculada a distintos medios de comunicación, y proyectos culturales y artísticos, dictando talleres, conferencias y seminarios para entidades. Actualmente, “es consultora y asesora de medios nacionales y latinoamericanos en áreas de innovación, nuevas metodologías de generación y circulación de la información, y generación de redes. Acaba de finalizar el rediseño de El Faro y en el primer semestre de este año trabajó en un proyecto de innovación periodística con Agencia Pública de Brasil”, según indica Fundación Gabo en su página Web, organización con la que también trabaja.

Sin embargo, ella se presenta así: “Soy Olga Lucía Lozano Garnica, tengo formación en periodismo, estudié dos años dirección teatral y, a partir de ahí, mucho de lo que he aprendido como mi generación lo aprendí haciendo. Actualmente trabajo en un proyecto para la Fundación Gabo, basado en la creación de una comunidad que ate el relato de todo lo que gira en torno al premio Nobel y lo segundo es la parte de la fundación de periodismo, estoy trabajando en dos proyectos propios en este momento: uno dedicado al tema del acoso y otro que es un proyecto de periodismo económico. También soy directora, creadora y editora de contenidos transmedia en particular, pero en general para todas las plataformas de medios análogos y digitales”. Aquí nos cuenta más sobre su labor, y el valor de seguir innovando en el periodismo y en los contextos donde la violencia ha sido protagonista en todas sus formas.

¿Por qué es importante innovar en el periodismo?

O.L: Es importante innovar no solo en el periodismo sino en todo, porque el mundo cambia, la gente cambia, y la manera en que uno accede, por ejemplo, a la información ha cambiado en dos siglos montones de veces, entonces que no se logre conectar con la realidad presente y que no se logre pensar a futuro también está destinado a desaparecer y fracasar, porque toda la conversación que han tenido en unos términos específicos no se va a sostener en una dialéctica y en unos criterios de interacción que son distintos. La innovación es lo que permite mantenerse viva, mantenerse en contacto con el mundo real, con las audiencias reales, y poder también cubrir lo que a la gente de verdad sí le importa y ampliar ese marco tan chiquito de mirada que teníamos antes y en posibilidades de circulación.

¿Qué hay que tener en cuenta para la creación de nuevas narrativas?

O.L: Yo creo que lo fundamental es que tú entiendas qué pasa en el mundo contemporáneo. Cuando uno quiere crear nuevas narrativas tiene que entender en qué está pensando la gente, cómo actúan y cómo sus dinámicas de consumo de contenidos cambian. Hoy, por ejemplo, no estoy pensando en un contenido puro, sino estoy pensando en una experiencia de contenido que es una cosa bien distinta; eso ahora es posible porque la gente tiene unos niveles ya de relación mucho más profundos, también con la red y segundo porque hay mucha más gente habituada, de otras generaciones a formatos distintos que plantean cosas distintas.

Lo primero, saber qué quieres contar, por qué, qué experiencia quieres producir, qué es lo que quieres hacer. Segundo pensar en la gente que tú crees que puede estar interesada en este proyecto, qué hace, cómo piensa, cómo se mueve; eso es fundamental porque eso te empieza a definir el formato. Y este es lo último que uno define, teniendo en cuenta esa serie de características, porque antes uno lo pensaba exclusivamente desde el entorno, ahora no. Ahora tú primero piensas la historia, piensas los públicos que tiene, piensas cómo pueden recibir el contenido, piensas dónde se pueden unir o no y luego si empiezas a pensar en un formato que permita llegar a todos los espacios analógicos u online que necesites llegar.

Innovación en los contextos de guerra y paz

Las historias que se cuentan al respecto de las guerras, nos hacen preguntarnos muchas veces si la gente no lee, no les importa, o dichas historias simplemente no están bien contadas. Esto también puede ser un problema en conjunto, con otras razones más; pero cuestionárnoslo funciona para entender y empezar a crear nuevas ideas al respecto de esto, desde una perspectiva diferente, en la que se comprende lo que en realidad significa la guerra y la paz.

Al respecto Olga nos dice: “Es que ese es uno de los temas, la gente no lee sobre estos temas no porque no le interesen o no le sensibilicen, sino porque les estamos contando la misma historia de la misma manera hace más de sesenta años y eso hace que la gente genere una insensibilidad y que las cosas se vuelvan cifras, por ejemplo; entonces el número de víctimas es una cifra pero nunca en realidad tu logras cómo entender en contexto todo lo que sucede y lo que sucede detrás de cada una de esas 9 millones de personas, 9 millones de familias. Creo que en esa distancia que generamos y digamos que se volvió como un cubrimiento clave, casi como de los años 60 en el siglo pasado en Estados Unidos, pues la gente dejó de interesarse, por lo que te digo, era como una misma historia contada con otros protagonistas en otro lugar y creo que un poco la Comisión logró eso, por eso tiene unos niveles de circulación tan altos. Una Comisión de la Verdad que tiene casi 2 millones y medio de páginas vistas, ya hay más de 700 mil usuarios, es histórico; eso es porque logramos encontrar los formatos que lograron decirle a la gente algo más allá de lo tradicional y sobre todo eso que nos llevara la verdad a un ejercicio de experiencia e inmersión en esas historias que parecían recontadas, a la gente le ha ayudado mucho para cambiar la manera en que percibía, digamos, no solo las narrativas sino la historia real.

El trabajo en la Comisión de la Verdad

Olga Lucía fue, además, la directora de transmedia de la Comisión de la Verdad, creada en 2017 como parte de los acuerdos de paz realizados entre el gobierno y las FARC – EP, que generaron mecanismos que dieron pie para que la guerra no quedara impune. Esta Comisión fue creada para esclarecer la verdad de las víctimas en el marco del conflicto armado colombiano, escucharlas para la reconciliación y la no repetición, como objetivos fundamentales de su labor. Los informes junto con su transmedia, fueron entregados el 28 de junio del 2022, dando a conocer los hallazgos tras haber entrevistado 19,809 a partir de 2019, junto con testimonios y diferentes narraciones individuales y colectivas sobre lo ocurrido durante este conflicto que lleva años derramando sangre, y siendo tan ignorado a pesar de que, antes de dicha Comisión, otras organizaciones como el Centro de Memoria Histórico, habían hecho el ejercicio de recopilar este tipo de información.

O.L: La comisión de la verdad coincidió afortunadamente con un momento en el que, en Colombia, lo digital tiene un alcance bastante significativo y vale la pena que estos trabajos lleguen, no solo a Colombia, sino a muchos países del mundo porque muchos de los colombianos, incluso los que son víctimas de la guerra, son exiliados que no pueden acceder a los libros o medios impresos. Entonces la idea de hacer una transmedia identifica las necesidades y el tipo de usuarios y de públicos que hay actualmente en el mundo en torno a los contenidos y en torno a la información.

Lo que hace es que es muy innovador, ya que si bien los volúmenes dan cuenta a partir del análisis y todos los trabajos del equipo de investigación que siguió todo lo que había ocurrido en el conflicto, la plataforma abre un espacio que es más distinto, es más emocional, que pretende que la gente común y corriente, no sólo los expertos, maestros, periodistas, sino todo el mundo en realidad, pueda emotivamente establecer un lazo con las personas que aportaron su testimonio a la Comisión para reconstruir lo sucedido. Primero apela a un tipo de contenidos en el que se trabaja mucho actualmente, justamente porque es parte de todo este proceso de inmersión en el que ya se hacen contenidos que es la emocionalidad y por otro lado la empatía, por otro lado sí hay una propuesta de formatos narrativos por fuera de la tradicionalidad narrativa de cualquier informe, de cualquier entidad incluso de memoria que tú encuentres, entonces considero que ahí se plantearon todos los formatos, por ejemplo yo que dirigí esa parte, los planteé sobre todo pensando en el usuario final, en las características y en que todo este contenido debía ser descargable, debía ser inclusivo, debía poder llegar a poblaciones con discapacidad y poblaciones que hablan otras lenguas en nuestro país como los grupos indígenas.

El proyecto rosa

Tal como lo cuenta Fundación Gabo, Olga Lucía ganó en 2013 el Premio Gabriel García Márquez de periodismo en la categoría Innovación con el Proyecto Rosa, una transmedia periodística que tiene como intención generar narrativas de carácter multidisciplinario en torno a temas relacionados con el poder en el ámbito nacional, además de visibilizar un tema trascendental como la recuperación de tierras en Colombia. Sobre esto nos cuenta:

El proyecto es justamente una transmedia, creo que es una de las primeras transmedias que en Colombia tuvo mucho eco, y lo que hacía era trabajar con las fuentes como parte de los generadores del mismo contenido y de las acciones. Este proyecto surge con la intención de hacer visible la lucha de las víctimas en un momento en el que estaban matando un montón de personas que hacen este tipo de labores en distintas áreas del país, durante la desmovilización de los grupos paramilitares en Colombia. La idea general y la estructura que planteé fue tomar a una persona que mereciera ser visible y aplicar un poco una dinámica de internet que es como visibilizar a gente que de pronto no hace nada pero que tú puedes construir en una estrella; fue tomar eso y parodiarlo para hacer algo realmente valioso y es que alguien que sí valiera la pena le convirtiéramos básicamente como en una persona tan visible que fuera muy incómodo matarle o atentar contra su vida o el trabajo que hacía.

Esta transmedia lo que hace es que convoca a todos los colombianos, artistas, creadores de contenidos, personas común y corriente que nos ayuden a visibilizar la cosa, y esta transmedia tiene algunos elementos escénicos porque ocurren en exposiciones de arte y fiestas. Otras cosas son los contenidos online que durante 2 años se construyeron con todo el equipo que apoyó este proyecto, que básicamente fue La Silla Vacía. Este proyecto se volvió novedoso en cambiar la dinámica de trabajar con los usuarios porque se les pedía aportes creativos para ayudar a hacer visible esta lucha y con esa idea de que todos hablábamos aquello, de que todos estábamos encima y hacíamos un seguimiento permanente a todo lo que sucedía con ella, pero no solo con ella sino con esta promulgación de la ley de víctimas y de restitución y demás cosas en ese momento. Rosa se convierte en un hito porque equipos muy diversos generan narrativas muy diversas, ocupa espacios que el periodismo no ocupaba y además enlaza a todo el mundo no con una idea de recoger dinero para la gente pobre, sino con una idea de que si todos contamos su historia y su historia trasciende pues el país lo va a proteger y eventualmente va a evitar que tenga desenlaces o historias que tuvo para muchos de sus compañeros de lucha.

¿Qué significa innovar en el periodismo?

O.L: Es una discusión amplia, porque pues el periodismo es una de las cosas que casi no cambian e innovan casi que de manera definitiva de un día para otro, son procesos largos y demás, pero yo siento que el que innova, el que propone algo distinto con la intención de que cada vez hagamos una mejor tarea, una tarea más inclusiva, una tarea más realista, una tarea con menos interpretación y una tarea más ajustada digamos a lo que la gente necesita y no tanto a lo que los autores quieren contar, eso es innovación.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados

Memorias marchitas

El conflicto armado en Colombia ha dejado heridas profundas y memorias imborrables. Una triste herencia que se marchita, pero nunca acaba.

Historia de un redimido: José Ovidio Gaviria “El Paisa”

Este personaje dejó un legado con sus acciones. En Boyacá todos lo recordarán como el antioqueño más noble y el del corazón más grande. Además, por su labor para recoger a los vagabundos y convencerlos de aceptar una ayuda.

“Mujer e indígena, doblemente discriminada”

En la pequeña población de Silvia, en el Cauca, se ha hecho historia. Sus habitantes eligieron a la primera alcaldesa de la etnia misak: Mamá Mercedes.

Proezas: historias reales 

Te damos la bienvenida a Proezas: historias reales, el podcast que te llevará en un inolvidable viaje a través de las experiencias más inspiradoras y conmovedoras de personas como tú.