Facultad de Comunicación Social - Periodismo

Las memorias de la caña

Jaime Guerrero Ávila, de una finca en La Peña a cumplir sus sueños, los de sus hermanos y los de sus hijos.

Perfil de realización autónoma, con la asesoría del profesor David Mayorga. 

En el momento en que su compañero de primaria, “Pinocho”, le alardeó sobre su pronta culminación de sus estudios de bachillerato, Jaime Guerrero no lo meditó más, sintió una fuerte punzada en el pecho y el inconformismo se apoderó de él, haciendo que se sintiera como un extraño cada vez que hacía la molienda, un forastero cuando alimentaba a las gallinas y un advenedizo a la hora de vender la panela en el mercado dominical. Sencillamente ya no pertenecía al mundo rural en el que consideró que siempre pasaría su vida. Se llenó de anhelos por conocer ese universo que describían los libros que el tío Héctor le había regalado. Empacó su maleta y partió trocha abajo sin tener muy claro a dónde ir.

“La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero. Cada cual aspira llegar a ser, los unos a ciegas, los otros con más luz, pero cada cual como puede”. Herman Hesse.

Parte de la familia Guerrero Ávila. Jaime es quien viste de camisa azul.

Jaime Guerrero Ávila es el tercero de doce hijos que tuvieron don Abel Guerrero y doña Hermencia Ávila a principios de la década de los 50. Nació en Facatativá por una mera casualidad, pero a sus escasos días de vida sus padres decidieron trasladarse a una finca en La Peña, tan escondida como pequeña. Bajo el techo de paja, el piso de tierra y las paredes de bareque, pasó sus primeros años de vida, sintiendo la estrechez de dormir en un mismo cuarto con catorce personas; el miedo por los rumores de fuertes actos violentos que habían cometido contra conocidos por aquello de la “guerra bipartidista”; la incertidumbre por las leyendas de La Patasola, El Mohán y La Llorona que le contaban sus padres para que no “se fuera por donde no debía”; el amor de su familia; lo deleitado que se sentía cada vez que veía como la brisa movía el frondoso árbol de mamoncillo y la risa que le daba ver a su abuelo fingir demencia para no tener que trabajar en la finca.

Cuando cumplió ocho años tuvo su primer acercamiento con el mundo y se sintió fascinado. Jaime ingresó a la primaria del pueblo donde a los dos meses de haber empuñado un lápiz y la cartilla Charry, aprendió a leer porque de “chismoso” se metió a las clases nocturnas donde un adulto, que ya había aprendido, le empezó a mostrar cómo al unir la v con la a, con la c y con otra a, formaba la palabra vaca.

A pesar de que disfrutaba en exceso aprender, su silla en el salón de clases frecuentemente se veía vacía, debido a que su padre le pedía que se quedara en la finca porque su ayuda era indispensable para la siembra de caña y para mover ese pesado trapiche. En sus momentos de ausencia, su amigo Pinocho le prestaba los apuntes para que estuviera al día y no tuviera problemas a la hora de hacer el examen. Fue de esta manera en la que logró terminar la primaria, ocupando siempre el cuadro de honor y hasta alcanzando y superando a sus hermanos mayores.

“La finca de la Peña” hogar de la familia Guerrero Ávila.

Con el cartón bajo el brazo que certificaba que ya tenía la educación básica, regresó a la finca. La vida siguió como siempre, con la particularidad de que ahora sentía que le faltaba algo. Con el paso de los días decidió ponerle más empeño a las actividades del campo para llenar ese creciente vacío, que por alguna razón solo logró saciarse cuando su tío Héctor regresó del seminario con un confín de libros de filosofía, geografía e historia que le regaló.

La vida se volvió más amena porque recuperó su lugar en el mundo. Cada fin de semana le pedía a su padre que en el mercado le comprara una libra de velas, para poder encenderlas cada noche y así lograr leer hasta la madrugada sin el pormenor de la ausencia de luz eléctrica en su casa. Entre páginas, eternos párrafos y millones de palabras, descubrió que, si su vida estaba en el campo, él no quería ser un campesino convencional con una parcela pequeña, sino uno con una finca especializada en técnicas productivas. Empeñado en lograrlo, se suscribió al periódico dominical El Campesino y sintonizó cada vez que pudo Radio Sutatenza para conocer destrezas que le permitieran traer vacas a su propiedad, sembrar productos exóticos y darle un nuevo aire a sus tierras. Con cada propuesta que hacía y que sus padres le negaban, esa desazón que le compungía el pecho empezaba a regresar lentamente.

Días más tarde, el Ejército llegó hasta su hogar y lo reclutó para que prestara su servicio. Pasó cuatro días en Bogotá aguantando hambre, llenando formularios y haciendo pruebas. A pesar de que se sentía como un extraño en ese batallón, pensó que su vida tal vez tendría un nuevo rumbo allí y que solo era cuestión de adaptarse. Sin embargo, el domingo fue notificado de que sus documentos estaban incompletos, pero que le darían la opción de quedarse. Antes de emitir una respuesta, pensó en el olor de su finca, en las risas con sus hermanos, en la sensación pegajosa de la panela y regresó trocha arriba al lugar donde ya completaba dieciséis años viviendo.

“A veces no sabía lo que temía, lo que deseaba: si temía o deseaba lo que había sido o lo que sería y precisamente lo que deseaba, no lo sabía”- León Tolstói.

Jaime realizando sus labores en la finca. Una de sus tareas era ayudar en la producción de panela.

Sin tener muy claro ahora qué iba a hacer, pero sí conociendo que no quería estar allí, ni tampoco en Bogotá, ni en ningún lugar en concreto, salió caminar en una mañana septembrina del 71.

Por una serendipia se topó con su compañero de primaria, Pinocho, quien ya estaba a punto de terminar el bachillerato y se encontraba de visita.

—Entonces, Jaime, ¿ahora qué se encuentra haciendo? —preguntó su antiguo camarada.

—Usted sabe, lo de siempre… En la finca, labrando la tierra y arreando mulas.

—Yo ya voy a terminar el bachillerato en Bogotá —respondió expeliendo felicidad.

Esa frase, “yo ya voy a terminar el bachillerato”, resonó en su mente cuando regresó a su casa y perduró en su cabeza en los días y en las noches siguientes.

En un cólera cargado de punzadas en el pecho, se dirigió a sus padres anunciándoles su partida del hogar. No tenía ni la más remota idea de dónde se quedaría, ni cómo subsistiría, pero sí, que él deseaba estudiar en Bogotá y que para ello debía trabajar en labores que le eran tan ajenas como la ciudad y todo que lo haría bajo ese idílico propósito de sentirse pleno.

Siendo un forastero más que llegaba a la capital a principios de los 70, veló por una posada en distintas casas de familiares y por un plato de sopa, que normalmente tendría asegurado en la finca. Le costó adaptarse al ritmo agitado, cruel y hasta a veces despiadado de la ciudad, tuvo múltiples trabajos que se acababan a los pocos días y le pesó la ausencia de su familia.

La época más espinosa de su vida solo culminó cuando su padrino, un concejal y asistente del Contralor, regresó a La Peña después de quince años de ausencia. Don Abel logró tener un encuentro con él y le comentó que su ahijado se encontraba en la ciudad tratando de conseguir un trabajo para poder estudiar. Sin pensarlo mucho, realizó un par de llamadas y logró conseguirle a Jaime un puesto en Obras Públicas Distritales, bajo el cargo de auxiliar de oficios varios.

Los diciembres pasaron con Jaime regresando cada festividad a la finca. Luego de cuatro navidades y gracias al salario que recibía, se trajo en su regreso a la capital a ocho de sus hermanos. Su padre se opuso porque un hijo en el campo era un obrero, y al llevárselos a todos se quedaría sin manos para trabajar. Pero con el paso de los días y al saber que ellos habían logrado ingresar a buenos colegios, y que Jaime había comprado su primera casa en el barrio Bravo Páez, accedió a que su descendencia se marchara sin saber cuándo volverían.

“¿Es realmente posible decirle a otra persona lo que uno siente?” – León Tolstói.

Fotografía de Jaime en su juventud.

En su pequeña casa todo marchaba bien, a pesar de la constante estrechez económica, para el 84 Jaime ya era bachiller y empezaba a cursar sus primeros semestres de derecho en la Universidad Libre. Se sentía agotado pero a la vez satisfecho, con la sensación que le producía leer códigos, memorizarse leyes, escuchar las cátedras de sus maestros y por fin estar cerca de ese mundo ilustrado que a lo largo de su vida persiguió tanto.

Para 1982 conoció a Patricia Puerto, una joven que vivía en el mismo barrio que él. Desde el primer momento en que la vio, en su interior se empezó a librar una lucha interna a causa de su extrema timidez. Una parte suya quería hablarle y entablar una amistad con ella, mientras otra que era mucho más fuerte, provocaba que las manos le sudaran, que los nervios lo carcomieran y que a la larga no pudiera pronunciarle ni una sola palabra.

Pero un día, deliberadamente se llenó de valor y abandonó el lugar común de su existencia, logrando saludarla y preguntándole si quería que la acompañara a tomar el bus. De ese acto se derivaron una serie de sucesos que le permitieron llegar a uno de los tres momentos más felices de su vida: el nacimiento, en 1987, de su primer hijo, Juan Sebastián.

Durante la década de los 90, su vida empezó a transformarse de una forma que él jamás imaginó. Tras haberse graduado como abogado ingresó nuevamente al sector público, pero esta vez como profesional y años después se graduó con una especialización en seguridad social. La siembra de su cosecha personal también empezó a germinar y cuando Jaime sintió que sus hermanitos ya podían valerse por sí mismos, decidió independizarse comprando un apartamento en compañía de su esposa.

En un abrir y cerrar de ojos, su nuevo hogar se empezó a llenar con juguetes, triciclos, risas, pinturas, fotografías, pañales, biberones, llantos, viajes y juegos de sus tres hijos: Juan Sebastián, Felipe -quien llegó en 1996- y Jaime Esteban -quien nació dos años más tarde-. Sin duda Jaime supo que en todas esas tardes en compañía de ellos y de su esposa vivió sus mejores momentos y que podría pasar así el resto de su vida.

Sin embargo, el tiempo siguió su curso natural y esos tiernos niños se transformaron en jóvenes adultos, los cuales también tenían sueños por cumplir, y que al igual que él, sentían que las oportunidades estaban lejos de casa.

“Es al separarse cuando se siente y se comprende la fuerza con que se ama”- Fiódor Dostoievski.

Jaime con sus hijos, de derecha a izquierda, Juan Sebastián, Jaime Esteban y Felipe.

Cuando Jaime Esteban le anunció que debía partir sin fecha clara de regreso, Jaime sintió un profundo vacío en el pecho, del cual aún no se recupera. En ese instante todo lo que deseó fue que el tiempo se detuviese, que sus hijos volvieran a ser niños, que esos recuerdos jamás se alejaran, que la música se repitiese una y otra vez y que ellos se quedaran por siempre a su lado. Percibió de alguna manera que ellos estaban siguiendo sus pasos y que no podía cortarles las alas, así verlos marchar uno a uno, primero al menor del hogar, luego Juan Sebastián y finalmente a Felipe, le doliera en el alma.

Eventualmente, siente que vive de recuerdos y sabe que sus hijos y las memorias de esa época están consagrados en cada canción que escuchó en esos años, en todas las fotografías que tomó, en cada novela que leyó y en la totalidad de esos momentos cargados de felicidad infinita.

Mientras el tiempo avanza en la vida de Jaime y Jaime avanza en el tiempo, sabe que siempre buscará estar donde sus hijos se encuentren. Mira por la ventana, da un sorbo a su infaltable taza de agua panela, le sonríe a su esposa y contempla la noche de una ciudad tan grande como lo fueron sus sueños.

A veces le gusta recordar a ese joven de la Peña que se sentía como un forastero en su hogar, al que logró sacar a sus ocho hermanos adelante, al que se convirtió en abogado en medio de tanta adversidad, al que fue un esposo y padre entregado y al hombre que tiene mil historias por contar de cada página que ha leído y escrito sobre una vida memorable.


69 Respuestas a “Las memorias de la caña”

  1. Luis Oscar Pachon dice:

    Que buena historia!!. Periodismo del bueno. Felicitaciones!!

  2. Fortunato Pachón Niño dice:

    Excelente crónic

  3. Yorlady Amado dice:

    Excelente trabajo.

  4. Gilmer Beltran dice:

    Que buen escrito! Muy buena historia!

  5. John Fredy Forero Soto dice:

    Excelente relato, expresa una época donde la juventud de los pueblos soñaban con venir a Bogota para hacer historia y sacar adelante a su familia , cómo está historia hay miles de familias que vivieron lo mismo , sino muy semejante como la mía.

  6. Cecilia Diaz dice:

    Excelente escrito, disfruté mucho su lectura.

  7. Cecilia Diaz dice:

    Excelente escrito, disfruté mucho su lectura!

  8. MYriam Herrera dice:

    EXCELENTE TRABAJO.
    FELICITACIONES.

  9. Ana María Moreno Ata dice:

    Que linda historia. Felicitaciones a esa hermosa familia.

  10. Excelente perfil. Es entretenido y retrata fielmente la realidad. Además, al conocer la historia de primera mano es emotivo.

  11. Oscar dice:

    Gracias Jaime y a las personas que escribieron está importante crónica

  12. Hernando Barón Burbano dice:

    Adicional a que es un buen e interesante escrito, es un gran ejemplo de vida.
    Muchas gracias por compartirlo.

  13. Angelica Natalia Guerrero dice:

    La historia que nos inspira a muchos a seguir trabajando por cumplir nuestros sueños. Sin límites. Mi admiración total por ese ser humano tan extraordinario

  14. Inés Bohorquez dice:

    La vida de un gran hombre contada como una novela , con una redacción poética y no queremos parar de leer. Gracias por compartir y dejar enseńanzas de que debemos sońar y persistir en nuestros sueńos.

  15. Walter Lozano Pulgarin dice:

    Excelente relato, una lectura que no permite en ningún momento la distracción del lector

  16. Daniela Castro dice:

    Una historia maravillosa que refleja la
    la importancia de perseguir los sueños y que con trabajo y sacrificio se alcanzan grandes cosas. Un ejemplo de vida para mi. Un ser humano maravilloso que me ha ensañado desde pequeña cosas muy valiosas.

  17. Adriana Amparo Avila Andrade dice:

    Bella historia que se asemeja un poco a la mia. Felicitaciones al narrador y felicitaciones para esa gran persona a la que tengo el honor de conocer. Un abrazo para toda la familia.

  18. Fernando casas celis dice:

    Una verdadera historia de vida, superación y amor por la familia, felicitaciones por los logros obtenidos.

  19. Gloria Valcárcel de Schanda dice:

    Que enseñanza de vida, tezon y persistencia!!!
    Muy buen escrito: ameno e interesante.

  20. Carlos H. López Álvarez dice:

    He leído con delectación está maravillosa crónica, que me gustó mucho cuando parte de mi origen es precisamente de un pueblo. Admiro la prosa diáfana y la fluidez del relato que lo torna genial; de admirar. Gracias por permitirme acceder a él.

  21. Miguel Angel Pérez Calderón dice:

    Uff esta gran narración me transportó a la vida, la familia paternal, la casa de Jaime y lo acompañe en su travesía en Bogotá, sus estudios su grado de abogado, su empleo, su familia y el partir de sus hijos. Felicidades escritora.

  22. Doris Martínez Arenas dice:

    Creer y crear determina el sendero, de los hombres que como tú querido Jaime, son los protagonistas de su historia de vida. La fuerza, el impulso, la seguridad y la visión de cambio te abrieron las puertas que hoy compartes con nosotros y entregas como legado a tu familia. Gracias

  23. GLORIA ESPERANZA VARGAS ACOSTA dice:

    Me encantó, excelente trabajo Gracias.

  24. Elicenia Ballesteros dice:

    Es un orgullo tener personas con tan bonitos resultados. Quiero Felicitar a la persona que escribió y nos compartió la Vida de este campesino.

  25. J.EDGAR MARTINEZ dice:

    Con historias así descubrimos que la vida es maravillosa y mágica. Los pequeños detalles, las señales y los impulsos del corazón, unidos a sentimientos de coraje y valentía, nos transportan a momentos únicos, ejemplos de vida reales que parecen novela.
    La vida sencilla de un joven del campo que conquistó la ciudad y al mundo entregando enseñanzas extraordinarias.

  26. Rosalba Ononfre Alayón dice:

    Excelente historia sobre la fascinante vida de Jaimito Guerrero. !!! Buen relato.

  27. Susana Penagos dice:

    Que buen trabajo, redaccion coherente con enfoque profesional.

  28. Germán Castañeda dice:

    Escudriñar en elacontecer de una vida que refleja la historia de esfuerzo y tenacidad de querer progresar, es periodismo con sentido humano y con objetividad. Muy buen trabajo.

  29. Beatriz Romero dice:

    Excelente forma de viajar en el tiempo. Que buena manera de recordarnos de donde venimos. Felicitaciones Laura y éxitos!!!

  30. Rosalba Puerto C dice:

    Que hermoso descubrir con buenos relatos como este, que estamos rodeados de seres humanos que con sus acciones de vida ejemplares, se convierten en héroes de un pueblo, de una gran familia, del mundo creado al realizar sus sueños. Que gran regalo de vida ser parte de una historia excepcional como la de mi querido cuñado Jaime.

  31. Fabiola dice:

    Una historia de mucha inspiración. Ahora entiendo por que sus hijos son tan especiales.

  32. Javier Rodríguez Triana dice:

    Fantástica crónica y auguro que vendrán muchas más de tan excelente nivel.

  33. Leonardo Guío Romero dice:

    Un ejemplo de vida de un excelente profesional felicitaciones Jaime

  34. Mary Rosero dice:

    Excelente historia, Felicitaciones Laura

  35. John Alexander Baron Puerto dice:

    Que hermoso relato, excelente crónica sobre la vida de una gran persona, sus metas y convicciones que lo formaron como un magnífico ser humano

  36. Catalina Garnica dice:

    Excelente historia ! Narrativa que atrapa y hace viajar en el tiempo ! Felicitaciones

  37. Luz Marina Puerto de Rodas dice:

    Que historia tan bonita y una gran satisfacción de todo lo realizado. Felicitaciones Jaimito

  38. Jenny Guevara Castañeda dice:

    Excelente historia de superacion, fortaleza y sueños cumplidos

  39. Jenny Guevara Castañeda dice:

    Excelente historia de vida, amor, fortaleza, constancia, disciplina y sueños cumplidos. FELICITACIONES!!!

  40. Paula Guerrero dice:

    Linda historia ????

  41. Jaime guerrero lozano dice:

    felicitaciones . a dejado huella positiva en la peña cundinamarca
    y en ciudad de Bogotá.

    y con todas las personas que comparte.

    Me siento orgulloso como primo
    hermano.

    dios te bendiga.

  42. Yolima Martínez dice:

    Interesante historia!! Gracias por compartirla.

  43. Jairo Achury dice:

    Que buena historia de vida, los sueños se hacen realidad en la medida en que luchamos por alcanzarlos, felicitaciones para mi amigo Jaime y familia, igualmente a la persona que en tan pocos renglones resumió una historia de ejemplo.

  44. Adalid Arango dice:

    Una narración que cautiva desde el principio hasta el final. Bastante emotiva y fiel a la realidad. Tanto para la escritora como para los protagonistas, felicitaciones. Un lindo mensaje de autosuperación y un ejemplo de vida.

  45. Excelente narración, fiel a la realidad que cautiva desde el inicio hasta final. Felicitaciones a la escritora por plasmar historias como estas con tan buen gusto literario y a los protagonistas por ser un ejemplo de vida, donde nos muestras que los sueños pueden ser posibles al luchar para alcanzarlos.

  46. Cesar Augusto Triana Moreno dice:

    Felicitaciones Laura Daniela. Excelente narrativa, excelente crónica. Buen relato y muy ameno, para alcanzar las metas señaladas y concebidas,
    periodismo con sentido humano y social .

  47. Teo n pura dice:

    Una historia muy digna de admirar pues somos casi fieles testigos y compartimos x mucho tiempo su tipo de vida felicitaciones Jaime x su esfuerzo para ese merecido triunfo

  48. Liliana dice:

    Que buen viaje a través de una vida tan singular como común en nuestro pais, linda crónica

  49. Paola Martínez dice:

    Maravillosa historia/crónica, muy bien escrita y con muchas enseñanzas para todos los que la leemos. La vida de una persona es grande en la medida en que se comparte y ayuda a otros, por lo que Jaime puede estar seguro que ha dejado una huella imborrable en todo su camino y en todas las personas a quienes les ha tendido la mano, para que como él, tengan una historia de triunfos y alegrías. Gran historia!

  50. MyriamCamacho dice:

    Excelente crónica.
    Dios bendiga grandemente este hogar.

  51. Hilda María herrera de Suárez dice:

    Excelente historia de superación y éxitos. Me impresionó mucho el hecho de traer sus hermanos. Jaime ud. Ha sido siempre una persona de gran corazón y pronto un gran escritor. Felicitaciones!

  52. jose dice:

    Que buenos ejemplos y buenos recuerdos.

  53. Yensi león dice:

    Muy interesante la vida de un ser humano forjando para el y su familia proyecto de vida perseverando hasta lograrlo felicitaciones gracias

  54. Rosa Tuluá Quintero Maldonado dice:

    Qué bella historia. Muy buen trabajo. Felicitaciones!

  55. Johanna Valderrama Casas dice:

    Excelente perfil. Como dice El Principito: “Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos”. Buen trabajo, felicidades.

  56. Familia Puerto Castro dice:

    Calurosa prosa de la historia de un hombre con sueños y la fuerza, y la entereza para realizarlos. En ese devenir construyó una gran familia que hoy, !sueña también en grande!.

    Laura Daniela logra hilar hermosas frases que nos permiten evocar el pensamiento y sentimiento a lo largo de la vida de Jaime.

    Gran historia de toda una vida.

  57. Gilberto Olano Parga dice:

    Excelente trabajo literario,me identifico en parte con mí propia historia, la del provinciano que llega a la capital a buscar futuro y que tiene que pasar por duras pruebas para lograr los objetivos. Doy fe de parte de su historia como compañeros que fuimos en Obras Públicas donde su amable amistad nos llevó a conservarla como hasta ahora a pesar de la distancia.
    Gracias Jaime por compartirme su valioso trabajo literario.

  58. Dairon Triana dice:

    Muy buena historia, son pasos a seguir y luchar por lo que se quiere.

  59. Mary Nieto de Salazar dice:

    Hermoso relato de la vida de un gran amigo, quien debe sentirse orgulloso de que a pesar de las circunstancias, tropiezos y luchas, logró cumplir sus sueños como hijo, hermano, esposo y padre, esfuerzos reflejados hoy en tan hermosa familia. Una felicitación a la escritora que plasmo de tal manera esa historia, que la vivimos de reglón a renglón. Asimismo un saludo al personaje principal ” JAIMITO”

  60. Carlos Ariel Sànchez dice:

    Ante todo es una lección de vida para muchos de nosotros que concluimos que ante todo hay que tener metas , para llegar a ellas .
    Tuve la suerte de conocer como abogado la paciente y exitosa labor profesional de Jaime .

  61. jorge vargas esteban dice:

    Que buena crónica periodística, hechos históricos relevantes narrados en orden cronológico que logra sensibilizar al lector. Con las primeras fotos de la finca me devolví en el tiempo 40 años cuando fui invitado por mi amigo jaimito a pasar unas vacaciones, aun recuerdo el calor humano de su familia, el rico café mañanero que me brindaron, la paz de las montañas, el sonido de la lluvia con el tejado de zinc, que agradables recuerdos. Que buen ejemplo de unión familiar, sentido humano y de solidaridad, agradezco a la vida el haber conocido una persona como jaimito, felicitaciones a su señora, hijos, familia, y en especial a mi gran amigo, muchas gracias por haberme compartido esta crónica.

  62. Sofía Muñoz Anaya dice:

    Excelente artículo! Felicitaciones
    Gracias por compartir esta el historia tan linda, ejemplo de superación, querer es poder.

  63. Juan Sebastián Guerrero Puerto dice:

    Condensar tantos hechos y vivencias para mostrar la vida de mi padre que tiene tanto que contar no es fácil, pero Daniela realizó un excelente trabajo con una pluma impecable, gracias por tu trabajo y espero que sea el primero de miles de artículos que lleven tu firma

  64. Rosa Tulia Quintero Maldonado dice:

    Felicitaciones por sus éxitos en su historia tan real, Dios lo siga bendiciendo y pueda seguir compartiendo con su esposa y sus hijos. Un abrazo para todos.

  65. Julio Alberto Serrano dice:

    Es una gran historia de vida, de sacrificio, humildad y costancia, de lo importante que es tener metas claras y cumplirlas, sin importar los sacrificios que tengas que hacer para lograrlos, un abrazo bien grande para mi amigo Jaime con quien comparti muchos momemtos agradables. Un gran ejemplo de vida

  66. Rosendo Salazar P. dice:

    Excelente historia, maravilloso y emotivo relato, de muy buen gusto, que se lee sin pestañear.
    Es el perfil de un hombre de una calidad humana y profesional admirables.
    Gracias ” don Jaime ” por hacerme participe se su historia, ejemplo de vida.

  67. Daniel Guerrero dice:

    Excelente historia de superación

  68. Sandra Guerrero Flórez dice:

    Excelente ejemplo de superación. Nos enseña que uno puede lograr lo que quiera si nos lo proponemos. ¡Qué bueno es que existan personas como Jaime Guerrero Ávila !

  69. Doris Jiménez Molina dice:

    Excelente la historia de vida de mi gran amigo Jaime, muy bien escrita, felicitaciones por ser un ejemplo de tenacidad y de lograr cambiar vidas, empezando por la de sus ocho hermanos. Con perseverancia se logran los objetivos trazados y tu Jaimito eres muestra de ello.

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