Facultad de Comunicación Social - Periodismo

Autóctonos: la tradición que nos une

Las plazas de mercado como centro de memoria, unión y diversidad en Bogotá.

Especial convergente realizado para la clase de Taller de Convergencia (octavo semestre 2019-2), con la profesora Mónica Parada Llanes.

Las plazas de mercado son consideradas lugares de encuentro social, político, cultural, religioso y, por supuesto, comercial. En Colombia (y particularmente en Bogotá), las plazas de mercado simbolizan diversidad y riqueza, en sus pasillos se aprecian personas de todos los rincones del país y del mundo, además de contar con un mercado rico en alimentos, insumos para el hogar y artesanías.

Los extranjeros, y por qué no, los mismos colombianos, ven estos espacios como un lugar que los conecta directamente con las regiones y tradiciones del país, y tienen razón, cada plaza de mercado es un pequeño rincón de Colombia que muestra lo mejor de sí conectando sus raíces rurales y urbanas.

A pesar de que las plazas de mercado siguen siendo lugares muy visitados y respetados, muchas personas, en especial sus comerciantes, ven con preocupación un futuro próspero para ellas, algunas ya están casi vacías, y otras aunque se sostienen, temen que las nueva practicas del mercado las convierta en un simple recuerdo.

Haga clic en la imagen a continuación para navegar el especial convergente:


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Artículos Relacionados

La obra que se contagió de realidad

Joana Toro cambió de oficio durante un año cuando vivió en carne propia el salvajismo de Nueva York: para sobrevivir se metió en un disfraz de Hello Kitty.

La buena mesa y el arte que la acompaña

Mauricio Bermúdez, docente investigador de la Universidad Externado, esclarece los detalles que acompañan un buen servicio en "El anfitrión".

Sanar la tierra

Si ante el mundo la cineasta Ginna Parra sigue en pie, se debe a su gran equilibrio o quizás a que pocos han contemplado sus caídas.

Alternativas en la cultura

La llegada de la Covid-19 a Colombia retó a los artistas a transformar la forma de hacer y transmitir su trabajo. Cambió la cultura.