El árbol de la vida
El antiguo “Palo del ahorcado”, en Ciudad Bolivar, dejó atrás su mito oscuro y hoy es el “Árbol de la Vida”, símbolo de tradición, fe y unión comunitaria.
Editado por: Juliana Sofía Guevara Borbón
Fotolibro realizado para la clase de Fotografía (Segundo semestre – 2026 I), bajo la supervisión del profesor Gabriel Rojas Manjarrez.
En la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá, cada Viernes Santo no solo se recorre un viacrucis, se revive una historia que muestra el paso del miedo a la esperanza. Lo que alguna vez fue conocido como el “Palo del ahorcado”, envuelto en relatos oscuros y susurros del viento; hoy se levanta como el “Árbol de la vida”, un símbolo que reúne a la comunidad alrededor de la fe, la memoria y la transformación.
Allí, en la cima de Cerro Seco, el recorrido no termina. Comienza un acto colectivo lleno de significado. Los feligreses llegan cargando cruces, dejando plegarias y tocando el árbol como si en su corteza aun latiera la historia del barrio. Más que una tradición religiosa, el viacrucis se ha convertido en un ritual de resistencia y unión, en el que el pasado ya no asusta, sino que fortalece.