13 de noviembre de 1985
En solo unas horas, miles de vidas fueron arrebatadas, y la tragedia se convirtió en una de las más desgarradoras de la historia del país.
Editado por: Laura Sofía Jaimes Castrillón
Fotolibro realizado para la clase de Fotografía (Segundo semestre, 2025 – I), con el profesor Gabriel Rojas Manjarrez
Al caminar por las ruinas de Armero, encontramos una escena de dolor profundo y de huellas imborrables. La tumba de Omaira Sánchez, cuya imagen se volvió un símbolo mundial de la tragedia, nos recuerda las historias de miles de almas perdidas. En el cementerio, donde restos humanos están tirados por el suelo sin saber un porqué, es la otra parte de la historia del pueblo; vemos cómo la naturaleza y la memoria se entrelazan en una resignada paz. Las ruinas que permanecen en pie, como sombras de lo que fue un hogar, se levantan como testigos de un pasado imposible de borrar.
Y en medio de esta devastación, la estatua del Papa Juan Pablo II, quien visitó la zona para dar consuelo a los sobrevivientes, se erige como un símbolo de fe y resistencia. Este fotolibro es un testimonio visual de los lugares que hablan de la tragedia, pero también de la fortaleza del pueblo armerita, como la historia de don José, un sobreviviente y guía del pueblo, quien nos acompañó por todo el recorrido, contándonos su historia, a quien le dedico este fotolibro como un recordatorio por lo bonito que vivió allí.